miércoles, 29 de julio de 2009

Flama XX

Te buscaría así no te encontrara
aun si no existiera tu nombre en la noche
y las luces se apaguen y todo esté a oscuras
te buscaría así supiera que jamás exististe
aun si fuera en vano errar por el mundo
descalzo y sin brújula
te buscaría, te buscaría, desesperado
sin razón ni locura
te buscaría, ciego,sin moverme,
paralizado en medio del abismo
te buscaría, te buscaría oh muerte! oh soledad! oh amor!
aun si no existieras

Flama XIX

En un puente difuminado
unas alas me llevan hacia la morada
de los presentes perdidos
si morimos cada vez que se alargua el día
y el despertar diario ya no es más que
un acto derruido
cómo lo ocurrido pesa en el deseo?
una vez llegado a un punto exacto
el destino supera el azar y la osadía
recordamos nuestro nacimiento?
recordamos nuestra muerte?
abrígate y descansa

lunes, 27 de julio de 2009

Flama XVIII

Una jaula fue en busca de un pájaro
Kafka reduce los desvaríos
la puerta congela el tejado
quebrado el risco ¿qué queda en la sangre?
páginas nebulosas y mudas
orillan hacia un dolor de muelas
y vesanias de ejes lapidados
mi angustia está vestida de mujer
de pétalos extraviados
y existencias peripatéticas
aquellos que respiran sin exhalar el lienzo
no se dan cuenta de las sonrisas blancas?

Flama XVIII

Nacimos de orgasmos instantáneos
de abrazos trenzados
y miradas sonrojadas
si hay vida en un tendón enardecido
que bucea hacia al borde de lo moribundo
¿por qué el sollozo en la mañana?
Remamos hacia el súbito placer
de los colmillos clavados en los gritos
ululando pálidos desquicios
y en noches de culpa rezamos
enfrentados venialmente sobre las sábanas
somos grillos después de todo
frotando las alas inútiles
en una madrugada desierta

Flama XVII

La espera es una alucinación feroz
si volteo hacia el olvido
su ausencia fustigará los rescoldos
¿jugarás realmente conmigo alguna vez?
tomo una moneda
al otro lado una voz me besa
si giro la cabeza demasiado
me anudaré el cuello
¿pero acaso no estás ensimismado
aullando bajo las llagas?
sólo una gota más
y se retirarán los eclipses derruidos
del maldito poblado desgastado

domingo, 26 de julio de 2009

Divagaciones melódicas


Buscar lo remoto con férvidas ansias y en limbos extraños hundir obstinado el deseo. Con estas palabras de Julio Cortázar se puede empezar a escribir algo sobre Jardín de Piedra (si esto es posible en términos lógicos), un grupo de música para volar, caer, descender y seguir volando. Si existe algo que puede encender y liberar el espacio y el tiempo a la vez, jaloneando hasta límites indefinibles las cadencias y las armonías, esto es posible oyendo en absoluto silencio dentro de una cueva la música de los jardineros. La herramienta retórica de la exageración para persuadir de algo es utilizada aquí con plena consciencia, sabiendo que hablamos en exceso de algo que es excesivo sensorialmente, ya que si las palabras pudieran aprehender las impresiones que deja éste su primer disco "Mapa Universo", se convertirían en polvo. Influenciados por grupos como Tool, Pink Floyd,King Crimson, Radiohead, Nirvana, Pearl Jam, Bjork, y otros más, han hecho posible fundir un rock progresivo con matices alternativos (rasgos que simplifican enormemente su propuesta, destinada a explorar siempre otros parajes) que permiten al oyente pisar tierra, brindarle un soporte ficticio para enseguida despedirlo y mantenerlo suspendido en oceános aéreos. El disco se abre con una nota punzante in crescendo, que se acopla con un ritmo desesperado por desfogarse y salir a la luz.Nébula.Una vez que lo hace el estallido se produce y revela un dolor místico y humano.¿Dónde está el hijo del hombre?.Es el parto.Lo que sigue es un fugaz arrullo de calma, que colinda con una inocencia inquieta por dar sus primeros pasos sobre el mundo.El niño vino de una Hora Celeste, y se hizo aire.Las alas aún no son arrancadas.El viaje pesaroso se inicia con Nimbos, el crecimiento es extremadamente complicado y desgarrador.El candor inicial va deviniendo en locura.El fuego lo sujeta de los pies, y puede pintar el color que salpica el sol.Calcinado,el hombre yace, pensativo, e ingresa al mar,toca el agua.Se deja arrastrar por las olas, ensimismado en su propio vacío.Somos Piedras que arrastra el Mar.Se encuentra perdido y quiere acabar con la agonía.Se duerme con una Canción de cuna para un Mundo Enfermo, desesperanzado. Al despertar, busca otra tierra,su mundo es demasiado hostil y asfixiante.Se encuentra con Ruidos mecánicos en la Luna, que habilitan una puerta surrealista, donde el temor es un sueño,y los recuerdos existen sólo cuando los olvidamos.Pero aún continúa preguntándose ¿Dónde estuvo el mar?.En esa ruta insana llega al Mandala, y danza con los agujeros abiertos por él mismo.Retoza con el padecimiento, comienza a entender que la verdad fue siempre doble, olvida el sol y sigue el diamante.Es posible ahora proyectarse hacia la Desaparición del Reino de la No Razón,no hay locura ni cordura, dolor o placer,sólo seres humanos absurdos que nacieron sin sentido, caminando todos sobre el mismo lomo del inmenso animal esférico que respira en el universo.Siente la soledad última,el templo del absurdo se destruye frente a sus ojos,no hay cabida para otro ser en su propio ser.Observa el universo angustiado y se reencuentra con el candor del comienzo, y se da cuenta que es otro nombre para la locura,el hombre disfruta de construir pirámides solo por verlas caer,no hay un sentido,no hay que buscarlo; sino hay realidad,sólo queda ensanchar los límites de lo que es real a los ojos,porque la tierra no es el límite y todo es posible y cierto. Instalado pacíficamente en su demencia,ve por fin extasiado, con instinto animal el Mapa Universo,razona,divaga, se sabe eterno y frágil,y se ríe de sí mismo, preparándose para renacer otra vez en la siguiente caída.
Aunque el disco no tiene pretensiones conceptuales,cada uno puede realizar su propio viaje.Es lo que a nuestro parecer propone el disco: un viaje psicológico por extraños limbos mentales. Es el paso de la inocencia primaria del infante hacia la neurosis del hombre insatisfecho con una sociedad que controla sus impulsos tanáticos.El malestar de la cultura en palabras de Freud.Pero este hombre contrariado ríe al final, y se reencuentra con este malestar aceptándolo como suyo. La llave para ingresar a la instancia que nos transporta con su música se encuentra en nuestra propia subjetividad, en la inconsciencia, en los sueños, y en los espejos.Jardín de Piedra refleja al ser humano con toda su capacidad magistral para sentirse vivo y muerto a la vez.No es música para oídos cultos, sino para seres que pueden abrigar en su pecho una jaula que va en busca de un pájaro.No es música evasiva, es profundamente humana, tanto que desea prolongar el placer orgásmico de un cántico, y hacerlo eterno,sabiendo de antemano que va a fracasar en el intento.Solo hace falta un retorcimiento, un pensarse solo, y un ansia de experimentación consigo mismo. Quizá Julio Valdizán, el músico eterno, sepa ya todas las respuestas.Desde aquí, un homenaje a la música que él inspiró.

Flama XVI

Cerca de la ventana
un pozo desierto
masculla un corazón
las palabras sólo entierran
lo que está ya descompuesto
en lo alto
el miedo retumba
el agua quema la cáscara
mientras todos duermen
¿existe un mundo?

sábado, 25 de julio de 2009

Flama XV

En un estado de lucidez pagana
transito por el vaho de tus cánticos
desdibujando mis pasos cada vez que duermo
deambulando por miasmas
tú duermes fulminada
si me obnubilo con tus nudos
es por ramificar el rostro que he palpado
y viajar por tus oidos y pesebres
fulgurando la calma
con ansias patéticas

Flama XIV

El espacio efímero que se enreda en el trasfondo
copa la grieta nefasta
estoy contemplando mi piel chamuscada
desde dentro
y es un desfile de sombras
sobre piedras muertas
los biombos retuercen la memoria
tengo un cuerpo entero
pero el fuero desaforado
alguien podría retraerme a un instante
donde los sollozos fueron puentes
donde los ahogos fueron besos índigos
y yo seguiré bajo la garúa
esperando que el tiempo fenezca
y no exista más que una fotografía
de pálpitos lúbricos

viernes, 24 de julio de 2009

Flama XIII

Si jugaras con las manos del sol
y me retuvieras en las esquinas del ocaso
si humedecieras tus ojos desvalidos
en un huerto frío
Allá en los extremos
fuegos fatuos danzan en las pupilas
tú enciendes tu cabello rojo
y me enredas en la soledad de tu boca
hay mordiscos con una lengua cíclica
y un gozo descarnado
si vas a huir de mis rincones raídos
hazlo sin que el disparo lama mis heridas
avanza tenebrosamente
sin yodificar la mata incólume
desgaja el polvo y que no quede nada

Flama XII

Desploma el galopar transido
y entrega tus huesos a la hoguera
¿hay alguien allá afuera?
el soporte es hondo
pero si aprietas los esfínteres
el ruido hincará tus calambres
dormirás en un techo blanco
de epifanías dulces
de cristales cálidos
se derretirá el vino en su boca
y cargarás su estatua desnuda
antes que se oculte su astucia
sobre el flemático olvido

Flama XI

El sufrimiento es ahora
es este instante que finiquita si lo toco
de nada sirve rasgar el papel
si elude los alivios llanos
si esta aquí
jaloneando las puntas
las íes y los comienzos
Si camino furibundo en pleno sol
el sufrimiento dora la carne
y no acaba, no acaba con nombrarlo
es un aquí que no trasciende
en los resquicios jugosos del desenfreno
y se roba el coágulo de historia acumulada en un cigarrillo

jueves, 23 de julio de 2009

Flama X

¿por qué sólo dos manos
habrían que golpear la guillotina?
¿por qué sólo dos orejas
martillean júbilos felinos?
húndete en el mar humano
elimina las gráciles burbujas
te ha abandonado, lo sabes
se ha lanzado de un puente insano
o quizá arrulla un flavo sol entre sus brazos
roye la vela tibia hasta prender la cera
¿no ves que estoy absorbiendo la pira?

miércoles, 22 de julio de 2009

Flama IX

En una palabra
el azar se convierte en tenazas
el nudillo de los dedos
circula la mejilla
si abrieras las muñecas
verías la ráfaga
que cuelga de la viga
la noche se comprime
pero aún pelaré otro amanecer
acorralado entre un plúmbeo final

Flama VIII

Mientras parpadea la sangre embotada
el lapicillo es minúsculo
la sangre brota
emana de los colmillos
escupidos vorazmente
se quiebra el carboncillo
sin incendiar los fuegos
descoloridos
este ardor jamás será tuyo
jamás una rosa será la rosa
que vimos los dos
en el cieno de nuestro adentro

Flama VII

Desházme antes que
el péndulo se detenga
en el vacío que hay entre nosotros
y la manzana se negree
Desházme
que no vea esos ojos heridos
túmbame en el pasto claro
y llévate mis molinos de viento

Flama VI

Alza los talones
y deja que se destruya el universo
implosiona en el eco de las esferas
abre una hendidura
y continúa las dos equis
¿has oído eso?
un charco de cenizas
no calienta un corazón
aunque quemes el papel
permanece lo concreto
un algodón ocre
será tu anillo doble
póntelos
y avanza
por el pasillo invertido

martes, 21 de julio de 2009

Flama V

Hubo un pasado lejano
que un edredón rojo era mi piel
debajo escondida había una luna
con cara de osito
ella salia por el balcón
y fabricaba mis sueños
tomaba mis pies y construia una escultura de humo
laceraba la carne y moría junto a mí
en el silencio
yacíamos
y nos cerrábamos los ojos
era posible cruzar el velo sin remar
cuantás veces erraste en la ciudad
y giraste mi constelación
todas las luces eran decapitadas
en el ovillo natal
si ya no pueblas el limbo
enciérrame en un deseo herido
que no refleje tu boca sobre la ola
sobre mí y mi crepúsculo

lunes, 20 de julio de 2009

Flama IV

perdido en la luz mortecina de la escalera
decido si bajo o si subo para instalar mis furias
un ojo miope ilustrado
una oreja perforada y sedienta
un dedo indivisible en otro cuerpo
las letras no fracturan
solo desaparecen y tiritan cuando no hay frio

Flama III

un grito en la columna vertebral
y un hombre caerá tras la tormenta,subirá al sótano
intercalará voces y ecos, sin distinguir ya su propio bólido
el musgo infló sus pantalones
la oscura gruta se incendió
no para de llover pero sé que no estás llorando
los cántaros no están tibios aún
la balsa te traerá de vuelta si mueres
¿pero acaso yo estoy vivo?
las pestañas rozan las imágenes
y te miro a través del espejo
sin saber si me veo a mí mismo
las paredes finalmente no existen
todo es espacio, nieblas y centelleos

sábado, 18 de julio de 2009

Flama II

Una cueva doble ingresa en mis tejidos
y me abre sus salidas
Sus impredecibles fantasmas suplen a otros
Yo me duermo en la ventana celeste
y me abrigo con los audífonos
Oigo a través,
punzante,
la isla húmeda
en el blanco agujero

Los alambres me esperan
en cubierta
tal vez pode para horadar más el nervio
Apaguen los ópalos
y tiren de la piel.

¡Pero todo placer quiere eternidad!

La otra canción del baile (Nietzsche)

Acabo de mirarte a los ojos, mi vida, y he visto en tus oscuras miradas centelleos de oro; ante tal voloptuosidad mi corazón se ha detenido. He visto centellear una barca de oro sobre aguas tenebrosas, que se mecía, hundiéndose, e inundada, lanzándome señales. Lanzaste una mirada a mis pies ansiosos de bailar: una mirada inquieta, sonriente, inquisitiva, insinuante. Solo dos veces agitaste tus castañuelas con tus manos pequeñas, pero ha bastado para que mis pies comenzaran a moverse con ansias de bailar. Se irguieron mis talones, los dedos de mis pies prestaron atención para poderte oír, pues quien baila tiene oídos en los pies. Salté a tu encuentro, más tu retrocediste y escapaste de mí. Llamearon la lenguas de tu cabello suelto dirigidas a mí, cual serpiente que huyera. Me retiré de un salto de ti y de tus serpientes; entonces te paraste y, dándote la vuelta, me miraste con ojos anhelantes. Con miradas sinuosas me muestras caminos tortuosos, por donde mi pie aprende a andar con astucia. Te temo, si estás cerca; te quiero, si estás lejos; me atraes, si escapas; y, si te busco, me haces detener; estoy sufriendo mucho, ¿pero qué no he sufrido gustoso por ti? Tu frialdad me entusiasma, tu odio me seduce, tu huida me aprisiona, tus burlas me conmueven. ¿Quién no te va a odiar con lo atractiva, tentadora, inquisitiva y descubridora que eres? ¿Quién no te va a amar, pecadora, inocente, impaciente, rápida como el viento, de ojos infantiles? ¿Hacia dónde me llevas ahora, criatura prodigiosa,niña traviesa? Ahora huyes de mí de nuevo, dulce presa, niña ingrata. Te sigo, bailando; te sigo por una pequeña huella. ¿Dónde estás? ¡Dame la mano! O tiéndeme al menos alguno de tus dedos. Aquí hay cuevas y arbustos; nos vamos a perder. ¡Alto!, ¡detente! ¿No ves revolotear búhos y murciélagos? ¡Eh, búho! ¡Eh, murciélago! ¿Te burlas de mí? ¿Dónde estamos? Has aprendido de los perros a aullar y a ladrar. Me gruñes, cariñosa, con tus blancos dientecillos; tus ojos maliciosos me fulminan tras los rizos de tu pelo ondulado. Bailamos por los campos; yo soy el cazador, ¿quieres ser mi perro o mi gamuza? ¡Ven ahora a mi lado!, ¡más rápido, malvada saltarina! ¡Arriba, ahora! ¡Al otro lado! ¡ay!, ¡me he caído al saltar! ¡Mírame aquí en el suelo, pidiéndote perdón a ti tan arrogante! Me gustaría atravesar contigo caminos más agradables, senderos del amor, por silenciosos bosques multicolores, o rodear el lago aquel en donde nadan y bailan pececillos dorados. ¿Estás fatigada? Allí arriba hay ovejas y atardeceres. ¿No es hermoso dormirse oyendo tocar la flauta del pastor? ¿Tan fatigada estás? Voy a llevarte en brazos;déjalos caídos. Y, si tienes sed, podría apagarla, pero quizá tu boca no querrá mi bebida. ¡Oh, serpiente maldita, ágil, flexible, embrujada...! ¿Dónde has ido? ¡Pero siento en mi cara la huella de tus manos:dos manchitas rojizas! ¡Qué harto estoy de ser siempre tu estúpido pastor! ¡Hasta ahora yo he cantado para ti, hechicera! ¡Ahora tú debes gritar para mí! Bailarás gritando para mí al compás de mi látigo. ¿Acaso te creías que no lo había traído?

viernes, 17 de julio de 2009

Flama I

En el espiral de una razón perdida
una tibia mano me recoge
me hace dormir detrás
bajo los muros
Si no hubiera noche,la lluvia no borraria
mis sueños
no quemaría las quimeras de la quietud
El instante insólito fulminaría el barro
pero estamos hechos de barro
pisando nuestros restos negros
que se confunden con los rayos lunares
Si tu fueras ese animalillo fugaz
que tropezara con mi hipotalamo
yo ya no estaría aquí.
Sumergete en la madera,
excava en la sangre,
bebe el té que se enfría.Muere de vez en cuando.

Breve ensayo sobre el miedo

Mi miedo no es negro ni amarillo, mi miedo no es subrepticio ni enfático, mi miedo aparece y desaparece, emerge de mi infancia y mi muerte, de mi pasado y de mi futuro, y se abre paso largamente como una sombra en un riachuelo. Los días que transcurren a cuentagotas nada tienen que ver con mi temor, no es miedo al tiempo ni a lo estático, es únicamente el miedo inútil de un ser humano, susceptible al insufrible vivir diario, a esa apertura de posibilidades infinitas a cada paso, a cada recoveco desgarrado por las costillas.
Mi miedo es utópico, mítico, cotidiano, íntimo, colectivo y solitario. Mi miedo es algo que proviene desde las entrañas pero me es ajeno, es imaginario y existe en silencio, sutil en el caracol auricular.
Mi miedo es algo como no tener dinero un fin de semana, o tenerlo y no haya con quién compartirlo. Mi miedo es salir apresurado a la calle y ser arrollado por un tranvía invisible, y no producir compasión por quedar inconsciente, sino una inmensa curiosidad felina por mantenerme de pie, y ser visto por cientos de ojos y manos y pies saciando su urgencia de identificarme como un objeto pseudoherido, y luego ser olvidado inmediatamente. Mi miedo es algo como saber que voy a tener una hija siendo aun un estúpido adolescente e imaginarme un horizonte frustrado, o tocar ese horizonte y verme ya vetusto sin nadie quien me diga papá. Mi miedo es no publicar un solo libro antes de los 30 años y verme sentado en el mismo lugar de siempre a la espera de un hecho excepcional para empezar a escribir. Mi miedo es publicar cuando ya no queden lectores que lleven siempre un libro bajo el brazo. Mi miedo es pasar hambre y frío, o no pasarlo y volverme indolente al sufrimiento humano más primario. Mi miedo es creer en Dios y perder la fe, o no creer en El y ser testigo de un milagro, que me fulmine los ojos. Mi miedo es que no me alcance la vida para poder leer todos los libros que desearía, o terminarlos todos completamente y dejar sin un sentido artístico mi vida. Mi miedo es someterme a las drogas y volverme un adicto insalvable, o nunca probar nada y ser un moralista aplastado. Mi miedo es que me sorprendan masturbándome frente a los pechos de Eva Green, o ser encadenado por un prejuicio y no disfrutar con el instinto a semejante mujer. Mi miedo es ser un heterosexual por descarte y no por decisión, por recibir una herencia cultural y no por elección, o ser un homosexual enloquecido que vive para desgañitarse. Mi miedo es sentir un orgasmo que me obnubile y ascienda al nirvana, o declinar en un casto cenobita. Mi miedo es no sentir más orgasmos y olvidar ese placer animal. Mi miedo es nunca hacerlo con una prostituta, o hacerlo y enamorarme de ella. Mi miedo es ser político, abogado, economista, contador, gerente, administrador, presidente, farandulero, o ser escritor, pintor, cineasta, actor, músico y no poseer ni el menor talento para serlo. Mi miedo es como una gran pantera, un enorme elefante, un pequeño mirlo o un minúsculo insecto. Mi miedo son todos los miedos, tengo miedo tanto de escribir estas líneas como no hacerlo, tanto de empezar como de acabar, porque con ello muere un intento sublime de ser alguien, porque la verdadera conciencia y voluntad puede existir sólo en estas palabras, porque es aquí donde todo es posible y nada a la vez, porque todo lo que he escrito anteriormente es mentira, no deja de ser ficción, una puta fantasía, porque allá afuera el mundo sigue siendo real e inmutable, aversivo e indiferente, y no una hoja de papel que pueda ser arrancada por el viento.

Inevitable melancolía



"Fue el cavernícola melancólico y retraído que se quedaba atrás y meditaba, mientras sus felices y musculosos compañeros cazaban la cena, quien hizo avanzar la cultura", afirma Wilson en su libro "Contra la felicidad. En defensa de la melancolía".
"Según una encuesta reciente del Pew Research Center, casi el 85% de los estadounidenses cree que son muy felices o, por lo menos, felices". Wilson menciona el culto a la belleza, la obsesión por acumular riquezas y las cómodas pastillas para la felicidad, y se pregunta, casi con desespero, en la introducción de su ensayo: "¿Qué podemos hacer con con esa obsesión por la felicidad, obsesión que podría conducir a la extinción súbita del impulso creativo?".

El estado de melancolía permite ser dueño de tu opinión y tu destino, y, sobre todo, instalarse en el territorio incómodo de la conciencia individual
El debate sobre la relevancia de la melancolía como motor creativo no es reciente. Jorge Luis Borges elogiaba con frecuencia el monumental libro de Robert Burton Anatomía de la melancolía, aparecido en 1921, que también han celebrado en su momento Samuel Beckett, Anthony Burgess y John Keats, quien compuso también su famosa Oda a la melancolía.

Burton afirmaba que sólo son inmunes a la "bilis negra" los tontos y los estoicos. Tiempo después el genial Gustave Flaubert reformularía la idea con una frase más incisiva: "Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos".

En 1932, Aldous Huxley en "Un mundo feliz" adelantó un retrato de la sociedad contemporánea. Una sociedad sin problemas, con tecnología de punta, producción en serie, prosperidad y paz a costa de los valores familiares, la cultura y los sentimientos.¿Tiene la ignorancia que ver con la felicidad, la cual nos crea mundos planos, sin complejidades intelectuales?. Un cuestionamiento que Ray Bradbury hizo ya en 1953 en su Fahrenheit 451, en el que millones de libros eran quemados porque leer confundía la mente y causaba preocupaciones, por lo tanto impedía que la gente fuera feliz.
No hay protagonistas felices en la literatura porque la infelicidad genera conflicto dramático. Tolstoi escribió: "Todas las familias dichosas se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera".

"En realidad, sólo se puede experimentar la belleza cuando tenemos el melancólico presentimiento de que todas las cosas del mundo acaban. Es la fugacidad de un objeto la que le confiere belleza, y esa fugacidad se manifiesta en sus grietas y fisuras, que son manifestaciones de decrepitud. Temer a la muerte es renunciar a la belleza a cambio de lo bonito, esa rebelión fláccida contra la corrosión. Caminar pensando en la muerte es abrir el corazón a relámpagos de fuego que no tienen igual".

Ese sentimiento es visceral, no es teórico,la melancolía no se aprende solo sucede; en el momento más feliz de la pobre existencia,uno se cuestiona: ¿basta solo esto para sonreír? y se acaba la fantasía, porque uno mismo es la fantasía, y no hay nada allá afuera.

jueves, 16 de julio de 2009

El amor es mas frío que la muerte


Una noche azul, de luces azules, de paz azul, de alegria azul, ella se recosto sobre mis recuerdos. Me tomó de la mano y haló en dirección contraria, fuera, trepidante,hizo que el hoyo se hiciera más chiquito.¿No fue que en la plaza te divisé,y brillabas rojamente,tan roja que miré mi ropa,y estaba del color del fuego?Cuando me acerqué,ya no pude ver el mar,y un estallido apareció de pronto,tus ojos eran iguales a los míos,mierda,pura mierda,te devoraste un sandwich y caminaste sobre mi pasado,si no puedo verte al menos inicia tu ritual,y alcánzame esa fruta que sacia mi sed. Cuando desperté, me vi cayendo delirante, nunca hubo un piso, la caida es larga y fatal. Pero mis raudos ojos ven extasiados el espectáculo, y las luces de feria se quedan de piedra,al notar que fuiste solo un producto de mi locura.

Desperdigados

¿Donde estoy? La pregunta ya no será jamás quién soy, o qué soy. Ahora hay un surgimiento masivo y abrupto de una extrañeza que, si bien pudo serme familiar en una vida opaca y olvidada, me hostiga ahora como radicalmente separada, repugnante. No yo. No eso. Pero tampoco nada. Un algo que no reconozco como cosa. Un peso de no-sentido que no tiene nada de insignificante y que me aplasta. En el linde de la inexistencia y de la alucinación, de una realidad que, si la reconozco, me aniquila. Lo abyecto y la abyecciónn son aquí­ mis barreras. Esbozos de mi cultura. Las personas desperdigadas por la esfera celeste, no son más que pequeñas vidas sin rumbo desgastándose en la rutina y que van a morir algún día.

lunes, 13 de julio de 2009

Difuminacion

Cerceno el lobulo parietal de mi cerebro y extirpo un alambrado oxidado. Mis breves recuerdos, mi sueño fulminante, mi inconsciencia rota, estan allí. Los veo conmocionado, listos para caerse de cara al mundo, y sacarse la mierda.